martes

Libélulas rojas



Con tanto que saldar
que ya, ni llevo la cuenta,
con un pulmón casi roto
y una enumeración
que roza lo ridículo:
con la sensatez hecha
estrellas fugaces
y los coches arrasando
las flores,
arrancándonos
las voces;
con el primer verso endeudado
y el último sin nacer
con todo, ando por la calle
sin andar, pero rápido
y me choco con las nubes
que son niebla hecha aceras,
aceras que me gastan
y en las que no hay
sino chicles y hojas arrancadas;
las nubes están hechas de chicles
y de hojas arrancadas
que temen mis pies
como un moribundo
teme la esperanza.

Hago de los versos un hilo de voz
al que doy vueltas
y se enreda en mi cuello
como si mi poesía me ahogara
pero el dolor está en el corazón
y no en la garganta.

Veo sin mediación los árboles
y las farolas difusas
de tanto astigmatismo
y veo las casas vacías
y a un niño que no quiere ser
él mismo;
mientras, yo no quiero ser el mismo
sino otro yo,
uno distinto,
al que no le cueste respirar,
y vea nítidas las luces
en lugar de clara la oscuridad.

Uno al que no le ahogue su poesía,
uno,
que no tema la esperanza.

domingo

Lectura Relatos, Javier Llorente el 9-5-13 en La Qarmita


Aunque no consigo tiempo para actualizar el blog en lo que a contenido real se refiere, sigo haciendo cosas; por eso os traigo este nuevo evento, que será unos días antes de la II Jam Session de Poesía de Granada.

De modo que, como se puede leer en el cartel -cortesía de Julián Onfire- el día 9 de Mayo, en La Qarmita "Libros y café", a las 20.00, estaré leyendo -durante alrededor de una hora- algunos de los relatos que podéis encontrar en este sitio. Nos vemos allí.



martes

II Jam Session Poesía Granada, 12 de Mayo en La Tertulia



Me complace anunciaros que el día 12 de Mayo, Domingo, volveré a estar en La Tertulia en lo que será la II Jam Session de Poesía de Granada, en la que cada poeta recitará tres poemas. El evento comenzará alrededor de las diez. Espero veros.

sábado

I Jam Session Poesía Granada en La Tertulia (Vídeo)


Aunque no tuve oportunidad de avisar, el pasado Miércoles día 17 tuve el placer de poder participar en la I Jam Session de Poesía de Granada, en la que diferentes poetas tuvimos la oportunidad de recitar algunos de nuestros poemas en el emblemático sitio "La Tertulia". El evento fue un éxito y yo lo pasé muy bien; recité "Pequeños detalles", "Perversos" y "Nuestros hijos". Os dejo el vídeo, en el que se pueden escuchar dos de los tres poemas; desde él también podéis acceder al resto de la Jam.

martes

Qué bandida es la vida


                                                                 fotografía: Victoria Lenove.

Versión en audio

Qué bandida es la vida, que cuando menos te lo esperas se desgarra y te traga, como si hubiese estado planeándolo desde que naciste, y no dubita ni un segundo: ni te guarda despedidas ni entiende de momentos, y puede que la vida se te canse de ser en medio de una sonrisa, igual que en un mar de lágrimas. Y puede que se agote y diga "hasta aquí llego" antes de que nadie llegue a decirte adiós, y que mueras, que mueras, que mueras sólo y al más frío desamparo. ¿Pero acaso no es bandida la vida para todos? ¿Y no morimos, acaso, todos en la más absoluta soledad? ¿Quién, sino nadie, nos acompaña en nuestra muerte? ¿Quién a la nada se entrega, y la misma nada que no masticamos, ni mordemos, ni en la que gritamos, comparte? Saben de sobra la respuesta: nadie. Es obvia, desgarradora y milenaria la tragedia del ser humano: el comienzo determinado, ese comienzo para un fin, para un cruel télos que no entiende que no nos queremos ir; que quizá, antes en la Historia, sí, pero que ahora nos queremos quedar, y salvar el mundo de nosotros mismos y de nuestra descendencia, y desaparecer con el planeta: ¡eso es! Que sea el planeta el que nos acompañe en esa muerte; que la comparta con nosotros dentro de millones de años... Pero fíjense, que ni aunque esto que llamamos Tierra nos acompañase, lograríamos sentirnos, o mejor dicho, no sentirnos, menos solos en la nada.

Qué bandida es entonces la vida, que se quiebra inesperada, y se torna muerte en apenas un instante: qué bandida es la muerte, que nos arrebata la vida.

viernes

Recital "De muerte, vida e Historia" 6 de Abril en La Qarmita


El día 6 de Abril te invitamos a disfrutar de un nuevo poemario en La Qarmita, C/Águila nº20, Granada, donde estaré con Julián Onfire al acompañamiento musical recitando poemas desde las 20.30.

Seguro que será una noche apasionante, no te lo pierdas.

miércoles

Cualquier cosa.


Yo he estado en la lona,
sangrando derrota,
he viajado a la luna
y te he escrito una nota
he visto mi alma rota
y al mundo a punto de rendir
y sin embargo sigo aquí
pero algunos cabrones no quieren que sigas
con impuestos y prohibiciones te amargan la vida
las despedidas abren heridas
hasta en pieles curtidas
sangre o mercromina,
ya no sé qué me lamo
el amo deja niños huérfanos
vamos, mátanos,
aquí Batman no duraría ni un día;
lo que dura es la melancolía,
la sapienza amiga mía está desaparecida
y jóvenes se juegan la vida por tonterías
yo ya no esnifo, ni me amorro al grifo, ni fumo
los que me conocen saben que nunca vendí humo,
temo el tumor y el mal humor y
tengo el pudor de los educados:
los jóvenes miramos a ambos lados
y no vemos nada más que oscuridad
a cada desahucio muere piedad,
y a la luna se le cae la cara de vergüenza
y natura reza, y no se muere su alteza
ah, es la puta historia triste de siempre,
aquí gana quien miente,
seré gaviota en la vida siguiente
y cagaré sobre cada uno de los dirigentes...
sin embargo se atisban rayos de sol,
España, fatuo crisol
fatídico Franco, fatídico Borbón,
frenética aunque lenta mi canción:
llevo dentro los versos de cientos de poetas
que renacen en mi voz
y piden por el pueblo,
y piden por la gente,
y piden por los versos,
pero vamos hacia la pérdida,
hacia la merma,
hacia la nada, y hacia la mierda
ni se lee ni se quiere aprender
y se piensa que lo que pasa es normal
por lo que pasó ayer
así estamos: los poetas muertos
y los súbditos condenados
si pudiéramos,
o quisiéramos,
o moviéramos las conciencias
yo sigo buscando quintaesencias
como un alquimista;
mientras, muere el periodismo
y muere el periodista,
surge el populismo
y triunfan los autistas.

domingo

Vías de escape



Aún a veces me siento culpable
por haber nacido
yo, que aún aprendo a andar
aunque aprenda envejecido.

El tiempo nos ha ennegrecido,
Lola,
qué gran verdad,
y aún a veces me parece
que te oigo respirar.

He huido,
me he escapado
de la saciedad
últimamente como
más de lo que puedo tragar.

Ahora como un bobo,
he roto a llorar
y ojalá no me veas
y, ojalá.

Dicen, Lola,
que el futuro es lo único
que se puede cambiar;
ven conmigo,
te invito a navegar.

sábado

Hincapié



Suena el reloj,
en sus pequeñas
e inasibles manos lleva
lo que me queda de vida;
el desamor.

Ella grita,
yo tengo los dedos empapados
en mandarinas
y tiemblo,
tiemblo por no deshacerme.

Los años me han puesto
nuevos dientes,
nuevas sonrisas
y qué sé yo.

Corre el tiempo,
se desliza,
se escapa, se escabulle,
¡se resbala y cae!
el tiempo está muerto
este piano suena ahora
en infinita libertad.

No hay
olvido
para este olvido.

...esta verde tristeza
viene de antiguo
con sus dolores preparados,
metidos en pequeños baúles
de madera y olor a jazmín
o a cualquier otra cosa
que bajo la lluvia
se confunde con la piel;
luego bajo la calle
y en lo que tardo
el otoño se lleva
lo poco que queda
de las muchas sombras
que planté.

...luego...
luego ya no recuerdas
dices que sí,
pero mientes,
y en realidad,
no recuerdas.
Hay que ver
qué pobres son
las mentiras
de los pobres.

Suena el reloj,
ahora sí;
corre el tiempo
me resbalo
y caigo
a una infinita libertad.


jueves

Ya no quiero...

Ya no quiero escribir, ahora... ahora sólo me apetece hablar. Contarte cómo me siento, levantar con el sonido de mi voz la tierra que te sepulta, llevarte a otros mundos donde aún tengamos cosas que decirnos, otros mundos donde a mi me apetezca escribir, y a ti hablar. Sostengo el mundo en mi boca... me imagino en una barca azul, surcando el firmamento que piso, arrojando promesas a una hoguera incombustible, convirtiendo en cenizas los malos sueños, huyendo sin huir, tratando de recordar qué hago aquí.

sábado

Sitios

He recorrido jardines de los que no he sacado sino hierro, y una extraña sensación de que a veces las cosas se descolocan, dejan de estar en su sitio y... He estado en fábricas grises, ruidosas, que rezumaban sudor y mecánica, y he salido de ellas con las manos llenas de los olores de decenas de flores distintas, porque, a veces, las cosas dejan de estar en su sitio, y...

martes

De noches rotas



La noche estaba rota,
un rayo había caído
hacía unas horas
y la había roto
irremediablemente
en tres partes
distintas,
distantes
y pequeñas;
irreconciliables.

La primera parte
fue a caer en mi tejado:
la llamé noche felina
por su bamboleo
entre las tejas
y ese fulgurar
de sus estrellas
cercano al maullido.

La segunda parte
me dio tremendo susto
pues voló en picado
hacia los campos
haciendo huir a los animales
despavoridos
y casi gritando.

La tercera parte
fue la única
que se mantuvo en el cielo:
no le quise poner un nombre
por no quitárselo
y la llamé noche,
sin vuelos, ni estrellas
distante y rota:
negra,
insondable,
pero noche.

La noche estaba rota,
un rayo había caído
hacía unos días
y la había roto
tristemente
en tres partes
distintas,
distantes
pequeñas
e irreconciliables:
cada una de las partes
se rompió a su vez
en más partes.

La noche estaba rota
sin remedio,
y empezó a nevar noche;
fragmentos de ella
alrededor del mundo
caían,
rotos,
pequeños,
distintos,
y distantes
hasta que se hizo el sol
y en el suelo quedó la noche
preguntándose
quién la rompió.

lunes

J'arrive


                                                              fotografía: Victoria Lenove


No se pide silencio,
se calla,
pero no se pide silencio:
las estrellas están cerca,
girando,
girando y
girando muertas.

Se calla
se pide silencio,
se calla:
las estrellas están muertas
¿quién bailará bulerias
ahora que las estrellas
ya no respiran?

Se muere,
se ruega silencio,
se calla,
pero no hay silencio:
las hojas vuelan
rotas por el viento,
ya no hay estrellas
ha muerto el pensamiento.

Pongo de nuevo la canción
que gira
gira y
gira muerta
y es como la vida misma:
se repite y muere,
la canción desaparece
porque se ruega silencio:
se calla,
pero no hay silencio.

Mi pensar se pierde
entre las horas
pero es eterno
y doy gracias
porque siempre,
siempre lo encuentro.

Retrato un hilo conductor
que no tiene carné,
y así anda el mundo:
callado sin querer,
y menos mal que calla
porque ahora los ancianos
ruegan a los niños de usted.

Ya casi he vuelto a nacer,
y no pido silencio,
callo ni giro,
sino que desaparezco,
me pierdo y me olvido.


miércoles

Querida amiga:

fotografía: Victoria Lenove


Querida amiga:

Pensé en escribirte una larga carta en la que detallar mi hastío, el cómo poco a poco voy perdiendo lo que me ata al mundo idílico en el que antes tantas horas pasaba soñando, y cómo mis lazos a esta tierra van siendo cortados, resultando que floto -ya que nada me ata, y tanto me he alejado de esta vida que ni en la gravedad creo- pero no me elevo. Quise escribirte esa larga carta, llena de tachones y tinta corrida, que nunca he sabido escribir sin poner la mano sobre lo ya escrito y deshacer mis palabras... pero entonces caí en la cuenta de que tal vez no entenderías mi letra, y en lo horrible que eso sería: hacer viajar al fruto de mis manos durante tantos y tantos kilómetros para que, al final, no lo pudieses saborear. Qué injusto sería eso para ambos; casi criminal.

Después pensé que quizá fuese mejor hablarte; poner en mi voz que paso los días viendo nublarse el mundo, y que la gente y su juicio se nublan con él; que ya no encuentro las cosas buenas que solía encontrar por la calle, cuando caminaba y tal vez un gato blanco se me acercaba para regalarle a mi boca una sonrisa, o cuando una mujer me miraba, y que tampoco encuentro las malas que, al menos, servían para crear belleza, como la vez que, hablando de gatos, se acercó uno a morir a mis pies, y yo escribí sobre ello, aún con el gato subiendo a donde suben los gatos, que, como sabrás, no es el cielo de los gatos, ni tampoco el infierno, sino otra cosa distinta; otra, llena de felinos con los bigotes bien grandes y re blancos, donde todos saltan y dicen miau, y no sé si son felices, pero ahí están; los vagabundos y los aristogatos, juntos, como nosotros, que no tenemos diferencia entre nueve millones de pobres y un rico con nueve millones, porque al final somos como los gatos; nos juntamos y nos dejamos crecer los bigotes, y no creo tampoco que sea el cielo, ni que sea el infierno, sino otra cosa... otra distinta. Pensé en darte todo esto de mi voz; hacerlo pausado, para que lo entendieses, y decirte "pero no te preocupes, el gatito estará bien", aun sin saber si lo estará, pero entonces se me ocurrió que quizás no escucharías mi voz; que quizás estarías demasiado lejos, o demasiado sorda, y yo demasiado mudo y muerto y desquiciado, y loco, y triste, y desahuciado, y volví al mundo de nubes y niebla del que quise hablarte y nunca te hablé.

Luego, al rato, o al cabo de los días, siquiera recuerdo, se me ocurrió que bastaría con pensarte: pensaría tu nombre muy adentro, y te contaría que de qué sirve enamorarse si cuando el amor se acaba sólo quedan fotografías rotas, y que cómo se puede romper a alguien a quien amaste, que si no será mejor ser amigo de las que amas y amante de las que no tanto, y te pediría que nunca me amases; te contaría que creo que antes la vida era otra cosa, como el cielo que no es cielo de los gatos, que no sé cuál, pero que otra cosa, y que ahora es sólo hacer el máximo número de fotografías a catedrales, y al final comparar con tu vecino cuántas catedrales viste, y después todo hecho: a ser un gato y a dejarte crecer los bigotes, para qué queremos más; después te diría que a ver si nos vemos, que te echo de menos y que hay que ver, qué vida esta. Al final, te preguntaría: "¿Me recibes?" y como no contestarías, dejaría escrita esta nota, aunque a duras penas sí entiendo mi letra.

domingo

La muerte



La muerte acecha,
segura de sí misma,
inmisericorde y burlona;
cada día la siento inevitable
se cierne sobre mi esperanza
y un angustioso color
me asfixia desde el pecho
para, segundos más tarde,
diluirse en la vida de mis ojos.

La muerte acecha,
es su certeza insalvable
lo que me agujerea;
yo he notado algo
que puede que ustedes,
no sepan;
la muerte está dentro
y jamás espera.

Si uno muere por ser viejo
o cualquier enfermedad,
es la muerte,
que desde dentro reclama
su derecho,
pero si uno muere accidentado,
la muerte pierde y desespera
y ha de salir del cuerpo
a tomar su presa.

Nunca antes había escrito
sobre ella
por miedo a importunarla
y que me mordiera,
pero he visto que es ella
la única inmortal
y que no espera;
así que, ¿qué importan mis palabras
si antes o después
será mi alma su esencia?

La muerte acecha
y yo tengo miedo
porque la siento cerca,
y es que cada uno lleva
una muerte
en la chistera.

La muerte como nada,
vacío, negro,
como nunca y como jamás;
temo a la muerte como destino
sin si quiera soledad.

La muerte como miedo,
que no me deja respirar,
pero una vez muerto
¿qué me va a importar?.

viernes

Poemas para un invierno - Recital 4.10.12


El día cuatro de Octubre estaré en La Qarmita  recitando algunos poemas. Será a las 21.00 y estaré con Julián Onfire acompañando a la guitarra, así que, si puedes, no lo dudes, pásate.



viernes

La mañana



La mañana
me abraza con sus brazos
y dice
mañana,
te daré mis brazos
para que me abraces.

Al día más tarde
la intento abrazar,
pero no está;
todo cuanto me rodea
es la nada.

miércoles

España, eres otra sin maquillar.

España,
siempre vas tan maquillada
con tus andares de libre
y tus aires de libertad
y ese semblante arduo,
pero afable
de supuesta laicidad.

Cuando te encuentras con tus vecinas
siempre agachas la cabeza
y al llegar a casa
sacas del armario
la sotana,
el yugo,
y las flechas.

Ay,
España,
pobre de ti
si te vieses.

viernes

Clandestino

No puedes volver a casa,
allí te esperan
alas negras.

No puedes volver a tocar
sus playas
ni su arena.

No podrás sentir de nuevo
el abrazo de sus gentes
cálidas como la mañana.

Tu destino es un mal destino
¿quién lo decidió?

Tu destino es un mal destino...
es el destino
de los hombres con valor.